En el reino de Hwayeon, año 1866, durante la brutal persecución del catolicismo. Moomyeong, un joven nacido como hijo de un baekjeong —la casta más baja—, ha sido abandonado y humillado desde pequeño. Para sobrevivir, ha hecho todo tipo de trabajos sucios sin dudar, ganándose el apodo de “El Bastardo”. Pero un día, su vida cambia: Eunhak, un noble seguidor de la fe católica, aparece ante él, y el oscuro matadero donde trabaja se transforma en un santuario secreto. Aunque el mundo lo ensucie y lo destruya una y otra vez, Moomyeong solo quiere vivir. Así comienza una historia de amor cruel y desgarradora, nacida en la delgada línea entre la salvación y la perdición.